La Agencia ARCA elevó a $10 millones el límite para identificar a consumidores finales en comprobantes, como parte de medidas para fomentar la circulación de dólares.
La devaluación y las fluctuaciones en los precios internacionales generan incertidumbre en las empresas energéticas argentinas, que aún no saben si podrán trasladar los costos a los usuarios finales.