El déficit por cuenta corriente de Brasil aumentó al 3,22% del PIB, provocando el anuncio del Gobierno de congelar gastos para reducir el déficit fiscal.
El último relevamiento de expectativas de mercado (REM) que realiza el Banco Central proyectó que el IPC de abril se ubicaría en 3,2%, mientras que algunas consultoras señalaron que rondaría entre el 2,6% y el 3,3%.