Donald Trump describió como una “operación brillante” el ataque militar que Estados Unidos llevó a cabo en la madrugada del 3 de enero en Caracas, donde fuerzas estadounidenses capturaron al dictador venezolano Nicolás Maduro y a su esposa, Cilia Flores, para luego trasladarlos fuera de Venezuela. Desde su residencia en Mar-a-Lago, Florida, Trump declaró a The New York Times: “Ha habido mucha planificación y mucha gente y militares muy buenos. Fue una operación brillante, de verdad”.
El presidente norteamericano adelantó que responderá preguntas sobre la autoridad legal del ataque y los pasos a seguir durante una conferencia de prensa convocada para el sábado a las 11:00 hora local en Mar-a-Lago. Este operativo representa un cambio sin precedentes en la política regional y genera preocupación sobre la estabilidad y seguridad en Sudamérica.
El ataque comenzó alrededor de las 02:00, hora local, con explosiones que sacudieron la capital venezolana. Según videos y relatos difundidos en redes sociales, se escucharon múltiples detonaciones y el sobrevuelo de aviones militares. Imágenes recogidas por AFP mostraron columnas de humo en distintos sectores de Caracas, apagones generalizados y helicópteros Chinook sobrevolando la ciudad. Usuarios y medios locales informaron que las bases militares La Carlota y Fuerte Tiuna, ambas en Caracas, fueron blanco de bombardeos.
Los residentes describieron miedo y confusión durante la noche. Una pensionada de 67 años relató a AFP que se escondió tras oír explosiones repetidas y sintió cómo vibraban las ventanas. Otro vecino del barrio El Valle afirmó haber escuchado sonidos similares a ametralladoras, interpretando que las fuerzas venezolanas intentaban repeler a los aviones. Las grabaciones en redes sociales mostraron los efectos de las explosiones y la presencia de helicópteros Chinook en medio de un apagón generalizado.
Este ataque se produjo tras semanas de tensiones crecientes entre Washington y Caracas. En días previos, Trump había anunciado el despliegue de fuerzas navales en el Caribe y afirmó que los días de Maduro en el poder “están contados”. Además, el lunes anterior al operativo, según el presidente estadounidense, fueron destruidas instalaciones venezolanas vinculadas al narcotráfico, en lo que describió como el primer ataque terrestre estadounidense en Venezuela.





