El sábado 22 por la mañana, Sergio Urribarri convocó a un encuentro en Concordia que tuvo todos los ingredientes de un clásico acto político. Desde la elección del Club San Martín como escenario hasta el formato propuesto y la dinámica del evento, todo fue una puesta en escena para que el exgobernador de Entre Ríos se reencontrara con su militancia y expresara sus convicciones peronistas.
A pesar de la lluvia que azotó la ciudad desde temprano, reduciendo notablemente la asistencia, Urribarri llegó cerca de las 11:30 acompañado por su hijo Mauro y su hermano Guillermo. Emocionado hasta las lágrimas, le costó comenzar a hablar, según informó el portal local tareafina.com.
En el acto, que reunió a alrededor de cien a ciento cincuenta personas, predominaban caras conocidas del ámbito político de Concordia, principalmente exfuncionarios de gestiones peronistas anteriores. Urribarri comenzó criticando a la dirigencia actual por convertir al peronismo en un espacio de miedo y individualismo en lugar de rebeldía.
El exgobernador compartió sus experiencias en prisión y agradeció el apoyo de la militancia y su familia. De forma emotiva, Urribarri destacó la importancia de mantener la dignidad en situaciones difíciles y criticó la especulación política en un contexto de sufrimiento popular.
Durante el evento, Urribarri fue el único orador, acompañado por su amigo Jorge Ballay. Se proyectaron vídeos homenajeando su gestión y se destacaron logros como la defensa de los Derechos Humanos, su participación en la resolución 125 y la política de Fútbol Para Todos. Urribarri enfatizó que su objetivo es reconstruir un peronismo triunfante en las próximas elecciones.
En un discurso enérgico, Urribarri llamó a la militancia a no conformarse con la situación actual y a impulsar un cambio dentro del peronismo. Mostrando liderazgo y determinación, destacó la necesidad de formar y actualizar a nuevos dirigentes para recuperar la esencia y la fuerza del peronismo en Concordia y en la provincia de Entre Ríos.





