Uruguay: brote de sarampión en San Javier afecta a comunidad religiosa con baja vacunación

En El Mundo
diciembre 12, 2025
El Ministerio de Salud Pública de Uruguay confirmó siete casos de sarampión en San Javier, Río Negro, principalmente en la comunidad religiosa de la Colonia Ofir, donde la vacunación es casi nula por

El Ministerio de Salud Pública (MSP) de Uruguay informó que se registraron siete casos confirmados de sarampión en el departamento de Río Negro, todos en la localidad de San Javier. Seis de estos casos corresponden a personas que viajaron a Bolivia y residen en la Colonia Ofir, una comunidad con muy baja cobertura de vacunación debido a motivos religiosos. El séptimo caso es un hombre de 29 años que no pertenece a esa comunidad, lo que indica que ya hay transmisión local del virus en la zona.

Esta situación pone en riesgo la eliminación de la transmisión endémica de sarampión que Uruguay mantenía desde 1999. Además, hay casos sospechosos en estudio en otros departamentos del país. El alcalde de San Javier, Washington Laco, manifestó que existe “un poco de incertidumbre y preocupación de lo que pueda pasar” y advirtió que, si la situación empeora, podrían implementarse medidas más estrictas antes de las celebraciones de Navidad y Año Nuevo.

En respuesta al brote, se activó una intensa búsqueda de casos y se reforzó la campaña de vacunación en la zona. El MSP y expertos médicos enfatizan que el sarampión es una enfermedad grave y altamente contagiosa por vía respiratoria, que puede prevenirse con las dos dosis necesarias de la vacuna. San Javier y sus colonias rurales, incluyendo Ofir y Doctor Luis Alberto de Herrera, albergan aproximadamente a 2.500 personas. Debido a los casos detectados, se suspendió la presencialidad en la escuela, el liceo y el CAIF locales, y se recomendó evitar reuniones y eventos de fin de año para prevenir aglomeraciones. Según Laco, la comunidad ha respondido favorablemente a estas medidas.

Para cortar la cadena de contagios, un equipo del MSP junto con autoridades departamentales y mutualistas locales inició un rastrillaje casa por casa en el centro poblado de San Javier, donde viven unas 1.800 personas. Diez grupos recorrieron 70 manzanas, con la intención de concluir la búsqueda en las 10 manzanas restantes y localizar a quienes no fueron encontrados en la primera visita. Durante el operativo, se brindó información personalizada sobre el sarampión, sus síntomas y las precauciones necesarias, además de la importancia de revisar el esquema de vacunación, especialmente en personas nacidas después de 1967 que podrían tener solo una dosis. Dos equipos móviles de vacunación acompañaron la búsqueda, aplicando dosis en los domicilios y en la policlínica.

Desde el inicio de la campaña el 20 de noviembre, se ha registrado una buena respuesta de la población. Sin embargo, se detectó una discrepancia entre los registros del MSP y los carnets de salud, ya que inicialmente se estimaba una cobertura del 40 % en San Javier, pero tras la actualización de datos se calcula que supera el 70 %. La Colonia Ofir, situada a 15 kilómetros de San Javier, fue fundada por inmigrantes rusos y está habitada por cerca de cien personas que pertenecen a la comunidad religiosa starovery, un grupo de rusos ortodoxos separados de la iglesia oficial. Esta comunidad se caracteriza por vivir desconectada de las redes sociales y vestir con ropas del siglo XIX.

Según Marcos Chuprov, vecino de Ofir, los seis casos confirmados no se registraron en el núcleo central de la colonia, sino en personas que viven a unos ocho kilómetros de distancia, aunque forman parte de la misma colectividad. El alcalde Laco explicó que el núcleo principal de Ofir ocupa unas 20 hectáreas con unas 40 casas, mientras que otros miembros de la comunidad están dispersos en menos de diez casas en predios cercanos. Consultado sobre la baja vacunación en la comunidad, Chuprov afirmó que “no confiamos en las vacunas” y que se cuidan usando medicina natural. Reconoció que la negativa a vacunarse se debe a motivos religiosos, ya que “no se nos permite poner cualquier cosa en el cuerpo”.

Ante la insistencia sobre la seguridad de las vacunas y la posibilidad de vacunarse tras los casos confirmados, respondió: “¿Cualquier vacuna de la que no sabemos nada? No estamos de acuerdo con eso”. Añadió que, al sentirse sanos, no consideran necesaria la vacuna y temen que pueda causarles daño. Esta situación sanitaria en San Javier y la Colonia Ofir representa un desafío para las autoridades uruguayas, que buscan contener el brote y evitar la reintroducción del sarampión como enfermedad endémica en el país.

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