En la mañana del lunes, alrededor de las 8:30, una banda criminal protagonizó un violento asalto en el sur de Italia, sobre la ruta estatal 613 que conecta Lecce con Brindisi, en la región de Apulia. Los delincuentes emboscaron un camión blindado que transportaba dinero, utilizando una estrategia que incluyó la simulación de un control policial, incendios de vehículos para bloquear la circulación y el uso de explosivos para abrir el transporte de caudales.
Según las primeras investigaciones, los atacantes bloquearon el tránsito prendiendo fuego a una camioneta y a un camión, lo que retrasó la llegada de las fuerzas de seguridad y generó caos entre los automovilistas que quedaron atrapados en la zona. Para engañar a los custodios y al vehículo que escoltaba el camión blindado, los delincuentes usaron vehículos disfrazados de patrulleros y montaron un falso control policial, obligando a detenerse al convoy.
Una vez detenido el transporte, varios hombres vestidos de negro y armados con fusiles de asalto descendieron y redujeron a los custodios. Al no poder abrir el camión blindado con métodos convencionales, colocaron cargas explosivas en la parte trasera y volaron las puertas. La fuerte detonación se escuchó a varios metros y fue captada por conductores que circulaban por la zona, generando alarma y pánico.
Durante la huida, una patrulla de Carabinieri logró atravesar el bloqueo y se produjo un intercambio de disparos con los asaltantes. A pesar de la violencia del enfrentamiento, las autoridades confirmaron que no hubo heridos ni víctimas fatales. Tras el robo, la mayoría de los delincuentes logró escapar con el botín, mientras que dos sospechosos fueron detenidos en las horas siguientes. La policía continúa con un intenso operativo para capturar al resto de los implicados, desplegando controles en rutas y accesos cercanos.
El episodio quedó parcialmente registrado en video por un transportista que filmaba desde su cabina. En las imágenes se escucha una advertencia en italiano segundos antes de la explosión, y el material circuló rápidamente por redes sociales y medios locales. La ruta estatal 613 permaneció cortada durante varias horas para permitir las tareas de peritaje. Aunque no se informó oficialmente el monto sustraído, fuentes preliminares estiman que el robo podría superar los tres millones de euros.




