Nahuel Gallo volvió a Argentina tras 448 días como rehén en Venezuela bajo el régimen de Nicolás Maduro

En Nacionales
marzo 02, 2026
El gendarme argentino fue liberado y recibió un emotivo recibimiento en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza, donde lo esperaron su familia y funcionarios nacionales.

Tras permanecer 448 días como rehén del régimen de Nicolás Maduro en Venezuela, el gendarme argentino Nahuel Gallo regresó esta madrugada al país y aterrizó en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza. Su liberación fue confirmada el domingo 1° de marzo cerca de las 19 horas, y Gallo arribó a suelo argentino pasadas las 04:30. A su llegada, uniformados de Gendarmería Nacional formaron un pasillo de honor, acompañados por la banda de música de la fuerza, mientras el gendarme descendía del avión vistiendo su uniforme verde oliva.

El momento estuvo cargado de emoción cuando Gallo pudo abrazar a su hijo Víctor, de tres años, tras casi 450 días sin comunicación. También lo esperaban su pareja, María Alexandra Gómez, y su madre, Griselda Heredia. La familia y funcionarios comenzaron a llegar al aeropuerto desde las 2 de la madrugada, entre ellos la senadora nacional Patricia Bullrich, la ministra de Seguridad Alejandra Monteoliva, el canciller Pablo Quirno y el gobernador de Catamarca, Raúl Jalil. Se desplegó un fuerte operativo de seguridad para preservar la privacidad del encuentro luego de una larga espera.

La llegada de Gallo estuvo marcada por la emoción: vestido con su uniforme de fajina, se fundió en abrazos con su hijo y su pareja. Su madre, que había llegado en un vuelo especial junto al gobernador Jalil tras confirmarse la liberación, también lo recibió con lágrimas y alivio. Patricia Bullrich destacó que “lo recibimos como se merecía” y subrayó la importancia del operativo de bienvenida organizado por el gobierno de Javier Milei.

El primer indicio de la liberación se dio días antes, cuando Gallo pudo comunicarse por primera vez con su esposa, María Alexandra Gómez, quien había llegado a Ezeiza poco antes de la llegada del gendarme. Esa llamada, en medio de una entrevista radial, transmitió risas, alegría y esperanza, confirmando que Gallo estaba vivo y detenido en El Rodeo 1. Esta comunicación fue posible tras una huelga de hambre iniciada por extranjeros presos en ese centro, que exigían la aplicación de una ley de amnistía aprobada para presos políticos. El régimen cedió ante esta presión, aunque por necesidad y no por convicción.

Gallo fue detenido el 8 de diciembre de 2024, cuando ingresó a Venezuela desde Colombia por el Puente Internacional Francisco de Paula Santander con el propósito de visitar a su pareja y a su hijo en Táchira. Sin embargo, el régimen de Maduro, con Diosdado Cabello como su mano derecha, lo acusó sin pruebas de espionaje y lo mantuvo incomunicado y aislado sin proceso legal ni asistencia consular. Desde Gendarmería Nacional Argentina aclararon que Gallo estaba con licencia anual ordinaria y que su viaje no estaba relacionado con operaciones oficiales, pero esto no evitó su detención.

Durante su cautiverio, Gallo fue recluido en El Rodeo 1, un centro clandestino donde los rehenes sufrían torturas, amenazas y traslados para quebrar su voluntad, bajo el control del régimen y el Cártel de los Soles. La familia, apoyada en testimonios de sobrevivientes como el colombiano Iván Colmenares, supo que resistía físicamente pese al aislamiento y los tormentos psicológicos. El gobierno argentino reclamó su liberación en organismos internacionales como la OEA, la ONU y la Corte Penal Internacional.

La esperanza creció a partir del 3 de enero, cuando tropas de Estados Unidos capturaron a Nicolás Maduro y comenzaron a liberar presos políticos durante la transición encabezada por Delcy Rodríguez. Finalmente, este proceso culminó con la liberación y regreso de Nahuel Gallo a Argentina, poniendo fin a una larga y angustiante espera para su familia y el país.

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