El Gobierno nacional anunció que enviará en los próximos días un equipo técnico a Ushuaia con el fin de investigar la posible presencia de hantavirus en roedores, luego de que se detectaran casos de la enfermedad viral en pasajeros del crucero MV Hondius, que había partido desde esa ciudad patagónica. La medida fue confirmada por el Ministerio de Salud, que busca identificar cuándo y dónde se produjo el contagio, en un contexto de alerta en las provincias del sur argentino.
Los especialistas realizarán operativos de captura y análisis de roedores en zonas vinculadas al recorrido de los casos sospechosos. El objetivo es determinar si el virus circula en reservorios naturales de Tierra del Fuego, una provincia que, según datos oficiales, no ha registrado contagios desde que el hantavirus se incorporó al sistema de notificación obligatoria en 1996.
En paralelo, la ciudad de Bariloche se encuentra bajo observación luego de que un paciente de 45 años evolucionara favorablemente tras haber estado internado en terapia intensiva por hantavirus. Este caso generó preocupación en uno de los principales destinos turísticos del país, ubicado a más de 1.500 kilómetros de Buenos Aires. A fines de febrero, un hombre de 39 años falleció por la misma enfermedad, un hecho que las autoridades sanitarias consideraban excepcional hasta la aparición de nuevos contagios vinculados al crucero.
Aunque no hay confirmación oficial sobre el origen del brote, la coincidencia temporal entre el período de incubación del virus, que puede extenderse hasta seis semanas, y el recorrido previo realizado por dos turistas neerlandeses reforzó las sospechas sobre la Patagonia como posible lugar de contagio. El hantavirus tiene una tasa de letalidad cercana al 40% y se transmite principalmente por contacto con saliva, orina o excrementos del ratón colilargo (Oligoryzomys longicaudatus).
Sin embargo, la variante Andes Sur, presente en Argentina y Chile, posee además la capacidad de transmisión interpersonal, una característica poco común a nivel mundial. Por esta razón, las autoridades sanitarias de Río Negro y Neuquén insistieron en reforzar las medidas preventivas en áreas rurales y boscosas, recomendando ventilar ambientes cerrados antes de ingresar, desinfectar superficies con agua y lavandina, y evitar la acumulación de residuos o materiales que puedan favorecer la presencia de roedores.
El Instituto Malbrán liderará la investigación en Ushuaia con el respaldo de organismos científicos nacionales. Desde el Ministerio de Salud fueguino explicaron que la provincia no tiene antecedentes de circulación del virus ni casos humanos registrados, mientras que Santa Cruz no reporta contagios desde hace siete años. La investigación busca esclarecer el “punto cero” del brote asociado al crucero MV Hondius y descartar la circulación del hantavirus en Tierra del Fuego.




