El ministro de Economía, Luis Caputo, aseguró con contundencia que “el kirchnerismo no es una opción en la Argentina, no importa lo que pase”. En una declaración realizada durante el Cambras Business Day, evento organizado por la Cámara de Comercio, Industria y Servicios Argentino Brasileña, afirmó que “puede haber un shock externo, el petróleo puede ir a 400, puede haber una guerra mundial o una invasión extraterrestre, que Kicillof no va a ser presidente nunca en su vida en la Argentina. ¿Está claro?”.
Caputo vinculó esta posición con la frase popularizada por la serie El Eternauta, señalando que “en Argentina lo viejo funciona”, pero subrayó que “la mayoría de la gente en Argentina tiene claro que lo viejo no funciona. Eso está claro, así que no hay posibilidad de eso”. En ese sentido, indicó que aunque pueda surgir otro liderazgo, “seguro no es el kirchnerismo”, y pidió a la sociedad que “se saque el temor de volver al pasado”.
El ministro reconoció que la transición desde dos décadas de populismo hacia el modelo actual “es un proceso y eso lleva tiempo”. Manifestó comprensión hacia quienes mantienen escepticismo, tanto en la población como en el empresariado, porque “hay gente a la que le cuesta acomodarse”. Sin embargo, expresó optimismo respecto al futuro y sostuvo que “veo un 2027 absolutamente diferente de lo que esperan muchos consultores”.
En cuanto a las perspectivas económicas, Caputo afirmó que su visión no coincide con el consenso general, pero insistió en que “es exactamente lo que pienso y supongo que esperan que yo diga la verdad”. Aseguró que no hay “especulación política” en sus declaraciones y que cuenta con información y capacidad de análisis para afirmar que “la economía va a seguir mejorando”.
Respecto a la política cambiaria, el ministro destacó que el Banco Central, si mantiene el ritmo actual de compras en el mercado de divisas, podría adquirir hasta 24.000 millones de dólares durante 2026. Recordó que ya se cumplió la meta acordada con el Fondo Monetario Internacional (FMI) de 10.000 millones de dólares y que inicialmente se esperaba comprar 17.000 millones en un escenario optimista, pero que el ritmo actual podría superar esa cifra.
Caputo calificó este avance como “el principio”, destacando el aporte futuro de las exportaciones de energía y minería. Explicó que para 2031 se espera un saldo positivo en la balanza comercial de esos sectores de 60.000 millones de dólares, 40.000 millones más que en la actualidad, y aseguró que estas estimaciones son conservadoras debido a los proyectos en marcha en el Régimen de Inversiones en Gas e Hidrocarburos (RIGI).
El ministro consideró que estas compras del Banco Central desmontan “el mito de la restricción externa”, una afirmación frecuente del kirchnerismo que sostiene que “en Argentina no alcanzan los dólares y por eso hay que poner cepo”. Además, recordó que recibió una deuda de 40.000 millones de dólares con importadores, que no está incluida en la deuda consolidada del Tesoro y el Banco Central.
Caputo afirmó que actualmente “hay dólares para las empresas que quieran repatriar dividendos y para los argentinos que quieran ahorrar en dólares, por la cantidad que quieran”. Añadió que “todavía sobran tantos dólares que el Central viene comprando a razón de 100 millones por día desde que empezó el año”.
Finalmente, repasó indicadores económicos que fundamentan su optimismo: la inflación continúa bajando, con abril menor que marzo y una expectativa de que mayo sea aún más bajo; los salarios comenzaron a recuperarse; se reglamentó la ley de modernización laboral, lo que debería fomentar mayor formalización y empleo; y la actividad económica mostró un crecimiento sostenido durante 24 meses, algo que no ocurría en 15 años. “Esto quiere decir que está todo bien? No, quiere decir que vamos bien. Si tenemos en cuenta de dónde venimos, estamos extremadamente bien, estábamos en el precipicio e íbamos camino al infierno”, concluyó Caputo.




