El PSG se da un festín para humillar al Real Madrid y sellar su billete a la final Mundial de Clubes
El PSG convirtió en una fiesta la semifinal ante el Real Madrid. Los de Luis Enrique no necesitaron más que 10 minutos para dejar el encuentro encaminado gracias a dos errores de Asencio y Rüdiger que transformaron Fabián y Dembélé. A partir de ese momento, el duelo fue un acoso y derribo contra la portería de Courtois. Una insistencia de la que nació el tercer gol del club francés de las botas de Fabián para dejar vista para sentencia la semifinal antes del descanso. En la segunda mitad, el PSG, sabedor de que los deberes estaban hechos, puso el freno al juego. Los blancos quisieron tirar de mística y no dejaron de intentarlo, tentando la portería de Donnarumma. Cuando parecía que el gol blanco estaba cerca, Gonçalo Ramos aprovechó una contra para poner la guinda al partido. Unos minutos más tarde, el árbitro pitaba el final del encuentro y certifica el pase del PSG a la final del torneo.




