Bardo por el nuevo reglamento de la F1: las “estrategias antinaturales” que podría generar.

En Deportes
agosto 18, 2025

En el automovilismo, y más que nada en la F1, lo que manda es la velocidad. Ahora que se viene el 2026, la reglamentación técnica todavía no está del todo cocinada. Ya se sabe que los autos y las cubiertas van a ser más chicos, y que le van a bajar a los chiches aerodinámicos para que los bólidos sean más inestables y así haya más show en pista. También van a usar combustibles sintéticos para contaminar menos. Pero hay mil detalles por laburar, y la mismísima Federación Internacional del Automóvil (FIA) ya está re preocupada por una especulación: que los pilotos empiecen a levantar el pie.

Quieren evitar que el manejo de la energía en los autos termine en cualquier macana en la pista, como que bajen la velocidad a propósito en las rectas para “cuidar” la energía eléctrica. Eso, para la federación, no va ni a palos. “No queremos que se dé una situación donde tengan que levantar el pie, por ejemplo, en las rectas o algo así. Nos vamos a asegurar, sí o sí, de que no tengan que levantar en ningún tramo para hacer alguna movida con la energía. Cuando haya que ir más rápido, los pilotos van a ir a fondo, como se dice”, tiró Nikolas Tombazis, el capo de los monoplazas en la FIA, charlando con Motorsport.

La posta es que la FIA sigue revisando el reglamento de la F1 para 2026, con la idea de que la movida de meter más potencia eléctrica no genere cosas raras que desvirtúen la competencia pura. Aunque la base de los motores ya está definida y no se toca, el organismo está laburando en cómo se gestiona y usa la energía para que las carreras no sean un embole de administrar recursos, sino que sigan siendo a pura velocidad y manejo al volante.

Esta movida de revisar las reglas se da en un clima de preocupación entre los pilotos y los equipos. Hace un par de años, tipos como Max Verstappen (el que viene ganando todo) ya venían avisando que esta nueva etapa de la F1 podía complicar la cosa tanto para los fans como para los corredores. Más acá en el tiempo, Charles Leclerc (Ferrari), Alex Albon (Williams) y Lance Stroll (Aston Martin) salieron con la misma queja después de probar en el simulador. Tienen miedo de que el manejo de la energía eléctrica, sumado a que el motor a nafta va a pesar menos, convierta las carreras en pura calculadora estratégica, matando la competencia posta.

La FIA, según Tombazis, se da cuenta que sumar tanta potencia eléctrica y que el motor a combustión rinda menos, hace que la gestión de la energía sea un quilombo. “Obviamente, cuando tenés mucha más potencia eléctrica y menos del motor de combustión, y no tenés baterías que se descargan toda la carrera, manejar la energía se complica un poco más”, admitió el directivo. Pero igual recalcó que la FIA ya se la veía venir y que las reglas siguen evolucionando para bancarse esos desafíos. También se había tirado un plan para que los motores rindan parejo el año que viene.

Para armar las reglas se apoyan en lo que sale de las pruebas en simulador, donde los pilotos ven qué onda antes de que los autos pisen la pista. Esa info es clave para la FIA, que la usa para ajustar cosas como la recuperación y el despliegue de energía, o lo que le llaman la “tasa de reducción”, que define cuánta energía se puede usar en cada circuito. En vez de un límite fijo de 8,5 megajulios por vuelta, la federación está viendo de poner límites variables según cómo sea cada trazado.

El margen de juego de la FIA se limita a estas cosas, porque la ficha técnica de los motores para 2026 –incluida la parte eléctrica– ya está cerrada y no se toca. “Ahora mismo, la ficha técnica de los motores, la parte eléctrica y todo eso está fijada. Eso no va a cambiar”, aclaró Tombazis. Cualquier intento de cambiar la fórmula del motor armaría un bardo político entre los fabricantes, y algunos ya tienen sus proyectos re avanzados y no aceptarían cambios de última.

La colaboración entre la FIA y los que fabrican los motores tiene sus bemoles, como explica Tombazis: “No todos los equipos y fabricantes de motores son tan transparentes con nosotros con sus datos. Algunos son muy de la nuca con lo que están haciendo, mientras que otros son súper abiertos y colaboran tirando ideas. Estamos metiendo muchas de esas ideas en la coctelera”. Esta diferencia pasa por los intereses de cada fabricante, que quiere cuidar sus avances tecnológicos de posibles cambios en la normativa que los puedan perjudicar.

A pesar de las dudas y las diferencias de opinión, la FIA le tiene fe a que lo que salga no va a ser tan problemático como temen algunos pilotos. El laburo de ajuste va a seguir en los próximos meses, con la expectativa de que las reglas definitivas permitan manejar la energía de forma eficiente sin matar la competencia ni la forma natural de manejar. “Va a haber varias disposiciones nuevas para manejar mejor la energía y asegurarnos de que los autos no aflojen en las rectas, no hagan cosas raras o, digamos, cosas que no van”, remató Tombazis.

Si bien la base técnica de la unidad de potencia de 2026 no se mueve, el ente regulador busca que los ajustes en el uso de la energía eviten cualquier comportamiento raro en pista la próxima temporada.

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