La mujer cumplió 116 años
Ethel Caterham, la mujer más longeva del mundo, nació en 1909 en un pequeño pueblo de Inglaterra y actualmente reside en un geriátrico en Camberley, donde celebró su cumpleaños número 116.
Para Ethel, la clave de la longevidad radica en aprovechar las oportunidades, mantener una actitud positiva y actuar con moderación en todo. A sus 116 años, se convirtió en la persona viva más longeva del mundo tras el fallecimiento de su hermana, Inah Canabarro, una monja y maestra brasileña de la misma edad.
Caterham, desde su residencia en Surrey, compartió su secreto para una vida larga: "Nunca discuto con nadie, escucho y hago lo que me gusta". Nacida en 1909 en Shipton Bellinger, Inglaterra, Ethel fue la segunda de ocho hermanos y vivió parte de su juventud en la India, donde trabajó como niñera antes de regresar al Reino Unido.
Junto a su esposo Norman, que conoció en 1931, Ethel vivió en Hong Kong y Gibraltar, criando a sus dos hijas en el Reino Unido. Tras quedar viuda en 1976, Ethel dejó de conducir cerca de los 100 años y sobrevivió al Covid a los 111. Su familia y la residencia de ancianos en Camberley celebraron su 116 cumpleaños con alegría y gratitud.
En diversas entrevistas a lo largo de su vida, Caterham compartió su filosofía de vida basada en tomar todo con calma, mantener una actitud positiva y actuar con moderación. Aunque Jeanne Calment, con 122 años, ostenta el récord histórico de longevidad, Ethel Caterham sigue siendo un ejemplo de vitalidad y sabiduría a sus 116 años.





