El Mutua Madrid Open ya tiene nueva coordinadora. Garbiñe Muguruza se incorporará al torneo combinado de la capital al lado de Feliciano López. La exnúmero uno y campeona de dos Grand Slam (Roland Garros 2016, Wimbledon 2017), ahora en la última etapa de su embarazo, se ha mostrado tajante a la hora de hablar sobre la diferencia entre hombres y mujeres en el tenis. “Creo que un júnior me habría ganado cuando yo fui número 1. Hay mucha diferencia entre un hombre y una mujer en el tenis”.
Estas declaraciones, en El Partidazo de COPE, surgen en el marco de la próxima “batalla de los sexos”, que enfrentará a la actual número 1, Aryna Sabalenka, contra el griego Nick Kyrgios, ahora sin puesto en el ranking ATP al no haber ganado ningún partido este año.
Muguruza ha explicado que esta percepción de la diferencia física no es una teoría, sino una experiencia vivida en primera persona. “He tenido muchos sparrings y cada vez que tenía que jugar un set de entrenamiento acababa enfadada. ‘¿Cómo puede ser que no le gane un set?’. Y no era una persona que se dedicase profesionalmente… No es solo la potencia, físicamente los músculos, la resistencia que puede tener un hombre…”, ha relatado la extenista.
“Siempre decía, ‘voy a ganarles, voy a ganarles’, y nunca ha pasado. Eran profesionales, pero no tenían buen ranking. Creo que un hombre que sea el 1.000 del mundo, o incluso no tenga ranking, puede ser superior a una mujer que esté top 10″, ha añadido Muguruza.

Sobre el enfrentamiento entre Kyrgios y Sabalenka, programado para el 28 de diciembre, la extenista ha señalado que se trata más de un espectáculo que de una competición: “Esto de acuerdo en que es más show que otra cosa y creo que se lo tomarán en serio. Pero juegan en condiciones diferentes. La pista de Sabalenka es más pequeña”.
En esta línea, la propia número 1 ha subrayado la desigualdad física entre hombres y mujeres: “Tienen una gran ventaja sobre las mujeres. Creo que no es justo para las mujeres enfrentarse a un hombre biológico. Es biológicamente más fuerte. No estoy de acuerdo con este tipo de cosas”.

Pero más allá de la brecha física, el espectáculo del tenis se mide también en otros valores profesionales, como la técnica. Aunque los hombres puede superar los 210 km/h en un saque frente a los 180-190 km/h de las mujeres, esto no siempre garantiza un show más emocionante.
Actualmente, los puntos de los partidos masculinos tienden a menos golpes, especialmente si uno de los dos tiene un saque potente y dominante. Esto genera la percepción de “saque-resto-punto”, porque muchos de ellos terminan en el primer toque de intercambio tras el saque.
No obstante, el tenis femenino, al tener menos fuerza en el saque, los puntos suelen ser más largos y requieren de una maduración del punto, más táctico y de mayor paciencia por parte de las deportistas. Es más, en la última final de Wimbledon entre Sabalenka y Gauff tuvo una audiencia de 3,42 millones de espectadores, mientras que la final de US Open entre Djokovic y Medvedev tuvo 2,32 millones.

Sin embargo, Muguruza ha recordado que la verdadera “batalla” no está solo en la pista, sino en la percepción del público y el mercado: “No es solamente la potencia, físicamente los músculos, la resistencia que puede tener un hombre… El músculo importa, pero el marketing manda. No pagamos por ver quién es más fuerte; pagamos por ver quién nos emociona más”, ha sentenciado.




