Empujones y gritos se vivieron en la marcha de jubilados de este miércoles al Congreso, donde el periodista Diego Gómez resultó herido y fue trasladado por el SAME. En un intento por evitar cortes de tráfico, la Policía desplegó acciones que generaron revuelo entre los manifestantes. A solo tres semanas de una protesta masiva en apoyo a los jubilados, donde el fotógrafo Pablo Grillo resultó gravemente herido por la Gendarmería, diversas agrupaciones como el Plenario de Trabajadores Jubilados, ciudadanos comunes y representantes sindicales y políticos de izquierda se reunieron nuevamente en el Congreso para reforzar sus reclamos.
Durante la manifestación, se observó un significativo despliegue de seguridad por parte de las fuerzas nacionales, que en esta ocasión no intervinieron con violencia al no recibir provocaciones de los manifestantes. Una jubilada expresó ante las cámaras de C5N: "Esto continuará hasta que hagamos oír nuestra voz. No permitiremos que nos sometan. Moriré luchando". Otro manifestante agregó: "Es vergonzoso lo que sucede, pero seguiremos asistiendo. Cuánto dinero gastan en este operativo en vez de brindarnos una jubilación digna".
El incidente que involucró al periodista Diego Gómez, de 30 años, se produjo cuando un policía motorizado lo hirió, resultando en un traumatismo de rodilla que requirió atención médica inmediata. Alberto Crescenti, director del SAME, confirmó la leve gravedad de la lesión y aseguró que Gómez fue trasladado al Hospital Ramos Mejía para su tratamiento, hospital donde también se encuentra internado el fotógrafo herido Pablo Grillo. "La lesión no reviste gravedad. Transmitimos calma a sus familiares", declaró Crescenti.
Estos sucesos tuvieron lugar en una nueva jornada de protesta de jubilados frente al Congreso, quienes semanalmente demandan la continuidad de la moratoria previsional, un incremento en sus ingresos y la recuperación de los servicios de medicamentos gratuitos ofrecidos por el PAMI, entre otras reivindicaciones.