La exdiputada nacional Brenda Austin manifestó su rechazo a la propuesta del Gobierno nacional de eliminar la ley de etiquetado frontal y los octógonos en los envases de alimentos. En declaraciones a “Punto y aparte” de “Punto a Punto Radio (90.7 FM)”, Austin consideró que “es una decisión equivocada. No es una propuesta para modificar la ley sino para eliminarla”.
Austin recordó que la ley, sancionada en 2021, tiene dos pilares fundamentales: “uno que tiene que ver con el derecho a la información para que los consumidores, cuando estamos frente a la góndola eligiendo un producto, podamos saber qué es lo que tiene de manera fácil y sencilla”. En segundo lugar, destacó que “es un tema que tiene que ver con el derecho a la salud y con mucho impacto en la salud pública”. Señaló que uno de los indicadores que motivó la ley fue que en Argentina la obesidad infantil y el sobrepeso son de los más altos de la región, con un 36% de niños y niñas con sobrepeso, lo que conlleva consecuencias en la salud y calidad de vida.
Además, Austin señaló que la ley fue “muy resistida por la industria alimentaria” y que “muchos sectores se oponían a su sanción con temor a que la gente cambiara el comportamiento”. En ese sentido, argumentó que “los productores están escondiendo información porque si yo quiero ocultar algo que sé que tiene mi producto: excesos de azúcares, de sodio o de grasas, indudablemente estoy apostando a inducir a error”.
La exdiputada también advirtió que el Gobierno busca eliminar un capítulo de la ley que prohíbe la publicidad infantil que utiliza dibujos animados, personajes deportivos u otras herramientas que incentivan a los niños a elegir productos con sellos de advertencia. “Están perjudicando a la parte más débil y esto se corresponde con otras políticas del gobierno”, afirmó. Sobre los argumentos oficiales que justifican la eliminación, como los costos para la industria o la necesidad de armonizar con el Mercosur, Austin sostuvo que “ninguno de esos argumentos son reales” y que en realidad se trata de “ceder a la presión de la industria alimentaria que se resistió a mejorar la calidad nutricional de sus productos”.
Por su parte, la diputada Daiana Fernández Molero (PRO), autora de un proyecto que respalda la derogación de la ley, explicó en declaraciones a Mitre Córdoba y a Jorge “Petete” Martínez que existen tres razones para apoyar la eliminación de los octógonos. Primero, dijo, la norma “aporta más confusión que claridad” porque el perfil de nutrientes elegido hace que “el 85% de los productos en góndola tenga sello”, lo que hace que pierda sentido y se convierta en parte del paisaje. Segundo, señaló que la forma de etiquetado no incentiva a las industrias a reformular sus productos, ya que es muy difícil eliminar el sello. Y tercero, argumentó que la ley representa un obstáculo comercial, ya que Argentina tiene normativas diferentes al resto del Mercosur, lo que afecta a las exportaciones, especialmente a las pymes, que no cuentan con la capacidad para afrontar los costos de adaptación.
Fernández Molero añadió que “también existe una tabla nutricional y los ingredientes al dorso” de los productos, y que la ley “buscó demonizar exclusivamente los productos envasados”. Criticó además que Argentina, junto con México y Colombia, sea el único país que adoptó ese perfil nutricional impuesto por la Organización Panamericana de la Salud, que no se utiliza en otros países del mundo.




