Después de varios días de intensas precipitaciones que afectaron gran parte de Tucumán, el aumento del caudal de ríos y arroyos provocó inundaciones y anegamientos en distintas calles. Ante esta situación, el Ministerio de Educación provincial decidió suspender las clases hasta el viernes 13 de marzo, según lo establecido en la Resolución 472/5 emitida el martes 10 de marzo.
La resolución, firmada por la ministra Susana Montaldo, indica que la suspensión de actividades escolares es válida desde el 10 y hasta el 13 de marzo inclusive, y abarca a todos los establecimientos educativos públicos y privados que dependen de la cartera educativa en todo el territorio provincial. Además, se informó que, en caso de que las condiciones climáticas adversas persistan, las escuelas podrían ser utilizadas como centros de evacuados para las personas afectadas por las inundaciones.
En paralelo, la empresa de transporte interurbano TESA comunicó que redujo su servicio en la zona sur de San Miguel de Tucumán debido a las dificultades generadas por las inundaciones. Por esta razón, los colectivos solo llegarán hasta la localidad de Aguilares, limitando el acceso a otras áreas afectadas.
La zona sur de la provincia fue la más afectada por el temporal, con seis localidades en estado de alerta, entre ellas Donato Álvarez y Villa Belgrano. Estas localidades sufren complicaciones tanto en infraestructura como en accesos, lo que dificulta la movilidad y la normal realización de actividades.
El pedido de suspensión de clases fue anticipado por la Agremiación Tucumana de Educadores Provinciales (ATEP). Su Secretario General, Hugo Marcelo Brito, solicitó al Ministerio de Educación la suspensión de las actividades escolares en los establecimientos afectados por las condiciones climáticas adversas. En un comunicado publicado en sus redes sociales, ATEP explicó que la nota, presentada el 9 de marzo de 2026 y dirigida a la ministra Susana Montaldo, fundamentó el pedido en las dificultades de acceso a las escuelas debido al estado de rutas y caminos, lo que pone en riesgo la integridad tanto de docentes como de estudiantes.
Asimismo, desde ATEP señalaron que no solo los edificios escolares presentan problemas, sino que muchas viviendas de estudiantes también se encuentran gravemente afectadas por la situación climática, lo que agrava la situación en varias localidades de la provincia.





