“Permitir que el odio racista se propague sin control es una decisión que sigue perjudicando a jugadores, familias y comunidades en todo el mundo del juego”, sostuvo el Liverpool FC en un comunicado, en el que también subrayó su intención de colaborar con las autoridades correspondientes para identificar a los responsables de los insultos contra su defensor Ibrahima Konaté. Según publicó el Liverpool en su sitio web y conforme reportó el medio de referencia, el club inglés manifestó su rechazo absoluto a los ataques discriminatorios de los que fue objeto el futbolista francés tras una acción de juego frente al nigeriano Victor Osimhen, del Galatasaray SK.
Luego de un choque entre Konaté y Osimhen durante un partido reciente, el delantero nigeriano sufrió una fractura de brazo y debió ser sustituido en el descanso. Esta acción derivó en una serie de mensajes ofensivos dirigidos al central francés a través de redes sociales. De acuerdo con lo detallado por el Liverpool, los mensajes “deshumanizantes, cobardes y motivados por el odio” fueron calificados por el club como totalmente inadmisibles y constituyen una amenaza para la integridad tanto del jugador como del deporte en sí.
En el comunicado, el club demandó una respuesta urgente de las plataformas digitales responsables de alojar estos mensajes. “Las palabras de condena por sí solas no son suficientes. Las empresas de redes sociales deben asumir su responsabilidad y actuar de inmediato. Estas plataformas tienen el poder, la tecnología y los recursos para prevenir este abuso, pero con demasiada frecuencia no lo hacen”, expresó el Liverpool. Según consignó la entidad británica, la existencia de cuentas anónimas que perpetúan mensajes de odio dificulta la erradicación del racismo y convierte a los jugadores en blancos constantes de estas manifestaciones.
El comunicado, tal como publicó el Liverpool, remarcó además que “nuestros jugadores no son objetos. Son seres humanos. Los insultos que siguen dirigiéndose a los jugadores, a menudo ocultos tras cuentas anónimas, son una mancha para el deporte y para las plataformas que permiten que persistan”. El club solicitó al conjunto del mundo del fútbol que se una para dejar claro que estas acciones no tendrán tolerancia y que resulta indispensable actuar de manera conjunta y enérgica.
El Liverpool enfatizó que la carga sobre los deportistas y las instituciones deportivas resulta insostenible, ya que, según señaló en el comunicado, los afectados suelen tener que soportar las consecuencias antes de que las plataformas o las autoridades intervengan. El llamado del club dejó en claro que “no se puede permitir que la situación actual continúe. Hay que afrontarla, combatirla y erradicarla, no mañana, sino ahora”.
El posicionamiento del Liverpool, de acuerdo con la nota publicada, propone no solo el apoyo a su futbolista y a su entorno, sino también la cooperación activa con organismos y autoridades para dar con quienes emitieron los mensajes ofensivos. El club considera que la lucha contra el racismo implica una respuesta colectiva por parte de la industria del fútbol y exige que las empresas tecnológicas apliquen de forma efectiva los mecanismos necesarios para identificar y bloquear el contenido discriminatorio.
La declaración, reproducida por el Liverpool FC, insistió en que el racismo no debe encontrar sitio “ni en el fútbol, ni en la sociedad, ni en ningún otro lugar, ni en internet ni fuera de ella”. De esta manera, el club británico dejó sentada su postura institucional frente a los episodios discriminatorios y exhortó tanto a plataformas digitales como a organizaciones del fútbol a tomar medidas eficaces para proteger a los deportistas y sus comunidades ante los ataques motivados por odio y prejuicio.





