El influencer oficialista Daniel Parisini, conocido como “Gordo Dan”, reavivó la disputa interna dentro del espacio libertario al afirmar que “le mintieron al Presidente” y al desmentir la versión de Javier Milei sobre la filtración de una cuenta en redes sociales atribuida a Martín Menem. Esta controversia expone nuevas fracturas dentro de La Libertad Avanza y suma protagonistas al debate público en el oficialismo.
Horas antes, Milei había minimizado el conflicto, calificándolo como algo “prefabricado” que “le armaron” a Menem. El líder libertario se apoyó en un video presentado por el publicista Santiago Oría, quien, según Milei, le explicó que la controversia fue diseñada con el objetivo de generar un problema político dentro del oficialismo.
Sin embargo, Parisini rechazó esta explicación y sostuvo que la cuenta en cuestión pertenecía efectivamente a Menem. En sus declaraciones, afirmó: “Creo que le mintieron al Presidente”, y cuestionó las inconsistencias en la narrativa oficial, que en un primer momento había atribuido el incidente a un error de un Community Manager. Además, el influencer exigió que se difunda públicamente el material que respalda la versión presidencial para que toda la sociedad pueda evaluarlo, comprometiéndose a pedir disculpas si el argumento resulta convincente.
Lejos de bajar el tono, Parisini lanzó una crítica directa hacia el manejo del conflicto y sostuvo que “no se puede tomar de pelotuda a la gente”, asegurando que con este episodio “ya quedó todo al descubierto y nos sacamos las caretas”. Esta frase refleja la creciente tensión interna y la falta de consenso en torno a la interpretación y gestión del incidente.
El origen del conflicto se remonta al sábado, cuando una cuenta atribuida a Menem replicó contenido crítico contra el Gobierno, lo que generó sospechas dentro del propio espacio tras la rápida eliminación del usuario. En ese contexto, el asesor presidencial Santiago Caputo reaccionó con dureza en redes sociales, afirmando que borrar la cuenta solo confirmaba su autenticidad y difundió un supuesto vínculo que conectaría dicho perfil con Menem.
La disputa escaló cuando la diputada Lilia Lemoine salió en defensa del titular de Diputados y cuestionó la magnitud del conflicto, criticando que se hiciera un escándalo público para que los medios lo amplificaran. Antes de estas declaraciones, Parisini ya le había respondido a Lemoine con argumentos técnicos, asegurando que había guardado pruebas del contenido eliminado mediante copias de respaldo en internet.
Tras el escándalo, Caputo intentó enviar una señal de cohesión política al remarcar su lealtad absoluta al Presidente, asegurando que defenderá el proyecto de Javier Milei sin importar a quién pueda ofender en el proceso. Esta disputa no es un hecho aislado, ya que en las últimas semanas se habían registrado tensiones entre sectores alineados con Caputo y el entorno de Karina Milei, especialmente tras la citación judicial a tuiteros libertarios.
La interna continúa sin resolverse y la Mesa Política del espacio aún no tiene fecha para reunirse, mientras los cruces públicos y las diferencias internas siguen marcando la agenda del oficialismo.




