El Congreso de Bolivia autorizó este martes al presidente Rodrigo Paz a desplegar a las Fuerzas Armadas en las calles del país y le otorgó la facultad de declarar el estado de emergencia en medio de la crisis social y los bloqueos de carreteras que afectan al país del Altiplano.
La Cámara de Diputados aprobó la medida, derogando la Ley 1341, que regulaba los estados de excepción, y remitió el proyecto al Poder Ejecutivo para su promulgación. Esta decisión se tomó al inicio de la cuarta semana de protestas convocadas por sindicatos mineros, campesinos y organizaciones vecinales en rechazo a la política económica liberal del gobierno.
Los manifestantes también exigen aumentos salariales y responsabilizan a la administración de Paz por la distribución de combustible de mala calidad, que según denunciaron, dañó miles de vehículos. La norma fue respaldada por dos tercios de la Cámara baja, que sesionó de manera virtual. Antes de la votación, cada diputado tuvo media hora para justificar su voto de forma nominal, exponiendo argumentos a favor y en contra.
Según informó el medio boliviano El Deber, la Cámara de Diputados actuó como cámara revisora, ya que el Senado había aprobado el proyecto el 24 de mayo. Manolo Rojas, diputado del Partido Demócrata Cristiano (PDC), defendió la derogación de la ley y afirmó que el país atraviesa un momento de alta conflictividad que requiere una respuesta más firme del Estado.
“La protesta y la huelga están garantizadas. Dejemos de ser tibios. No podemos tolerar este tipo de actos violentos ni que un militar o un policía sea golpeado. No podemos tolerar que maten a jóvenes”, declaró Rojas tras la votación. La mayoría de los discursos responsabilizaron al expresidente Evo Morales como el principal artífice de la crisis actual, y varios legisladores pidieron que se proceda a su aprehensión, más allá de la ley.
Rojas también cuestionó las limitaciones que, a su juicio, impone la Ley 1341 al Poder Ejecutivo. “La ley 1341 fue creada para quitarle prerrogativas constitucionales a nuestro presidente”, afirmó. “¿Cómo quieren que los paceños reaccionemos a conductas de violencia? ¿Con florcitas, con pañuelitos blancos? No”, agregó, en clara referencia a los sectores movilizados. Finalmente, sentenció: “Aquí hay dos facciones: el pueblo boliviano y los terroristas”.
El proyecto aprobado busca derogar la llamada “ley Eva Copa”, aprobada durante el gobierno transitorio de Jeanine Áñez, que reglamentaba artículos de la Constitución relacionados con el estado de excepción y establecía límites al uso de las Fuerzas Armadas en conflictos internos.
En respuesta a la crisis profunda que atraviesa Bolivia, el Departamento de Estado de Estados Unidos, a través de la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental, expresó su preocupación y consideró que las acciones en el país están orientadas a desestabilizar al gobierno de Rodrigo Paz.




