El Fondo Monetario Internacional (FMI) presentó una serie de propuestas para modificar el sistema tributario argentino con el objetivo de aumentar la recaudación fiscal y mejorar los ingresos públicos, en el marco de la revisión del “Artículo IV” del acuerdo vigente con Argentina.
Luego de la segunda revisión del acuerdo con Argentina, el FMI difundió un informe de vigilancia económica que incluye lineamientos orientados a ampliar la base impositiva, simplificar el sistema tributario y avanzar hacia una reforma fiscal integral de mediano plazo. El organismo internacional enfatizó la necesidad de que Argentina se comprometa a presentar una propuesta concreta de reforma antes de fin de año.
El informe del FMI señala que una reestructuración fiscal a nivel federal podría generar un aumento de ingresos equivalente al 3,3% del Producto Bruto Interno (PBI), de los cuales aproximadamente la mitad correspondería a las provincias. Entre las recomendaciones, el FMI destaca la reducción del gasto tributario, que actualmente representa cerca del 3,5% del PBI, en parte debido a regímenes especiales como el Impuesto al Valor Agregado (IVA) y el Monotributo.
En cuanto al IVA, el FMI propuso unificar las alícuotas, implementando compensaciones específicas para los hogares vulnerables, con el objetivo de lograr una ganancia fiscal neta del 0,4% del PBI. Además, recomendó reducir los regímenes preferenciales y eliminar exenciones que no tengan un fin social claro.
Respecto al impuesto a las Ganancias, el organismo internacional señaló que la recaudación actual, equivalente al 1,8% del PBI, es inferior al promedio regional y al de países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Por ello, sugirió aumentar el umbral de ingresos para que al menos el 20% de los trabajadores pague el impuesto, armonizar las deducciones y simplificar la estructura de alícuotas, con el fin de incrementar la recaudación en un 0,4% del PBI.
En relación al Monotributo, el FMI reconoció que este régimen facilitó la formalización de pequeños contribuyentes y amplió el acceso a servicios de salud y pensiones. Sin embargo, advirtió que su carga fiscal es considerablemente menor que la del régimen general. Para evitar la fragmentación, limitar el crecimiento de empresas y evitar cambios bruscos en las obligaciones tributarias entre categorías, recomendó alinear el Monotributo con el sistema general, reducir los efectos de los umbrales, homogeneizar alícuotas y contribuciones sociales, y simplificar la administración del impuesto. Estas medidas podrían aumentar la recaudación entre 0,4% y 1% del PBI.
El informe también aborda el Impuesto sobre Sociedades (IS), señalando que la alícuota máxima del 35% supera ampliamente el promedio mundial del 25% y que el sistema progresivo según tamaño e ingresos genera maniobras de evasión. Para modificar los incentivos relacionados con el financiamiento y la distribución de utilidades en las empresas, el FMI propuso establecer un impuesto mínimo basado en la facturación, una tasa fija del 30% sobre el IS y equilibrar el tratamiento de ingresos provenientes de inversiones personales, como dividendos, intereses y ganancias de capital.
Finalmente, el organismo planteó fortalecer los impuestos especiales mediante un sistema mixto que combine impuestos específicos con gravámenes basados en el valor de productos como tabaco, alcohol y bebidas azucaradas. Priorizaría tasas específicas y una estructura simplificada por valor, lo que permitiría una actualización por inflación que equivaldría a un 0,5% del PBI adicional.
Tras analizar estos cinco ejes, el FMI recomendó que Argentina utilice el espacio fiscal generado para eliminar gradualmente impuestos considerados “distorsivos”, entre ellos las retenciones a las exportaciones y los tributos sobre las transacciones financieras.




