Luego del fuerte aumento que registró la carne en el mercado de hacienda durante las últimas semanas, el ministro de Economía, Sergio Massa, apura medidas para contrarrestar este escenario y evitar que esta suba impacte en el bolsillo de la gente y ponga fin prematuramente a su plan de llegar a abril con una inflación mensual que ronde el 3%.
El precio de la carne volvió a despertarse en enero con un aumento de aproximadamente un 30% por kilo en el ganado que entra a hacienda para luego ser distribuido en las carnicerías de barrio. Se terminó así el período de calma de los productos bovinos, que durante 2022 habían aumentado un 42% contra una inflación anual del 94%.
Massa procura que este aumento no llegue de lleno al precio de la carne en góndola y quiere evitar una nueva suba en la inflación de los alimentos de febrero, luego de un enero complicado en el que las consultoras privadas anticipan una suba de precios aún mayor que en diciembre, cuando cerró en 5,1%. La mayoría de las proyecciones oscilan entre 5,4% y 5,9%.
Para eso, el ministro de Economía lanzará en los próximos días una serie de medidas coordinadas entre la Secretaría de Agricultura, la de Comercio y la AFIP, que actuarán tanto sobre el consumidor final como sobre el carnicero y sobre el productor.





