De acuerdo con Casanello, hasta hoy no hay evidencia alguna que demuestre que Cristina haya participado de las maniobras de lavado que llevaron adelante Báez, sus cuatro hijos, Leonardo Fariña, Federico Elaskar y los otros 18 acusados que él envió a juicio oral.
Casanello solo había citado a la ex mandataria después de que se lo ordenara la Cámara Federal. Es que para él, no había elementos que justificaran una indagatoria.
Según el juez, en cambio, el vínculo sí acreditado de Cristina Kirchner con esta causa tiene que ver con la génesis del delito: ella está acusada de haberle dado a Báez negocios espurios que le permitieron hacer la fortuna que después lavó a través de Elaskar, Fariña, "La Rosadita", cuevas porteñas, sociedades nunca declaradas y cuentas en el exterior.
Cristina Kirchner aparece entonces en el "delito precedente" (la presunta estafa al Estado), pero ese delito ya es investigado por otro juez en la causa conocida como "Vialidad". Según Casanello, después, en "las puntuales maniobras de lavado", no hay pruebas de que ella haya sido parte.
Báez, sus hijos, Fariña y otros comenzaron hace dos semanas a ser juzgados ante el Tribunal Oral Federal 4. Pero Cristina no forma parte de ese debate porque el juez siempre entendió que las pruebas no alcanzaban para acreditar la vinculación de la ex jefa de Estado en la causa. Fue la Cámara Federal la que, en distintas resoluciones, fue apuntado hacia la ex jefa de Estado, hasta que finalmente ordenó que la ex presidenta fuera llamada a declarar.
El magistrado cumplió con la decisión en una indagatoria en la que la ex mandataria rechazó las acusaciones en un escrito y se refirió a la supuesta persecución judicial a los líderes de la región por razones políticas. Ahora, Casanello resolvió la situación procesal con una falta de mérito: un estadio en donde no hay pruebas ni para procesar ni para sobreseer.
Ahora seguramente, la UIF y la titular de la Oficina Anticorrupción, Laura Alonso, seguramente apelarán la decisión de Casanello y pedirán su procesamiento por entender que el lavado de esos 60 millones de dólares de Báez fue parte de un circuito que empezó con el otorgamiento de 3 mil millones de dólares en obras públicas al empresario santacruceño quien luego le pagaba "alquileres" por sus hoteles a los Kirchner.
"Debe continuarse la investigación -sostuvo hoy Casanello- para determinar la concreta intervención que ha tenido Cristina Fernández en la conformación de la estructura cuyo grueso se ha elevado a juicio, pues la atribución de responsabilidad penal como consecuencia de un proceso respetuoso de la Constitución y las leyes se basa en la evidencia." El juez destacó en negrita en su fallo la palabra "evidencia".
En este punto, Casanello citó un fallo previo, también dictado por él, en el que había afirmado que hay un viejo aforismo romano que dice que 'del hecho surge el derecho' y que eso opera como un freno a la 'declamación vacía de contenido, al circo o al engaño de aquel que juega con las expectativas y buena fe de un auditorio". Es el fallo con el que anuló la acusación contra Mauri





