A menos de un año y medio de las próximas elecciones nacionales, Sergio Uñac, exgobernador de San Juan y actual senador por Unión por la Patria, expresó su voluntad de competir en una interna del peronismo para ser candidato a presidente. En una entrevista publicada el domingo por el diario Clarín, Uñac planteó la cuestión del liderazgo dentro del Partido Justicialista (PJ) con una pregunta retórica: “Si Cristina [Fernández de Kirchner] está inhabilitada de por vida para ejercer cargos públicos, ¿de qué manera resolvemos el nuevo liderazgo?”.
El senador sostuvo que esa decisión “no se puede definir en una mesa” y afirmó que “la única manera de construir un liderazgo es a través de la participación, en una PASO o una interna, con el voto popular”. Sobre el apoyo de la expresidenta, fue cauteloso: “No tengo el aval explícito, por lo que yo entiendo, y tampoco un veto. El aval no lo ha dicho ni públicamente ni a mí en privado, más allá de que yo no tengo tanto trato con ella. Hablo dos o tres veces al año”. Sin embargo, agregó: “Tengo la percepción de que no ve mal que distintos candidatos de nuestro espacio empiecen a recorrer el país”.
Uñac negó que su postulación vaya en contra de otros dirigentes, como el gobernador bonaerense Axel Kicillof, y destacó que “en la multiplicidad de candidatos podemos generar multiplicidad de ideas ante la sociedad para que pueda elegir con quién se siente más representada”. Aclaró que su propuesta es “más que una alternativa a él, es hacia y a favor de la sociedad”. Evaluó la construcción política de Kicillof como un proceso “legítimo” y evitó opinar sobre la tensa relación entre Axel y Cristina Fernández de Kirchner: “No quiero oficiar de intérprete”.
Ante la posible eliminación de las PASO, Uñac propuso realizar internas abiertas con un formato federal dividido por regiones geográficas, con elecciones en distintas fechas para el noreste, noroeste, centro y sur del país. Según su propuesta, las etapas comenzarían en noviembre de este año y se extenderían hasta abril del próximo, permitiendo seis meses para que los candidatos recorran el país y planteen sus propuestas.
Consultado sobre la necesidad de un candidato proveniente del interior del país, Uñac afirmó que “hay ciclos que se cumplen” y destacó que las últimas tres presidencias —las de Mauricio Macri, Alberto Fernández y Javier Milei— fueron de dirigentes de la Ciudad de Buenos Aires, lo que genera que la sociedad ponga la mirada en el interior, que representa el 62% del país y que querrá tener su propio candidato.
Respecto a la posibilidad de un indulto para Cristina Fernández de Kirchner en caso de que él llegue a la presidencia, el senador evitó dar una definición concreta y aseguró que esa medida “no está en el horizonte de ella ni tampoco de la sociedad”. Explicó que la expresidenta “no busca beneficios por fuera del sistema jurídico” y que, tras haber discutido la sentencia judicial hasta donde pudo, le queda un último recurso ante organismos internacionales.
Uñac también puso el foco en la situación económica y social del país, advirtiendo sobre el impacto negativo de las políticas actuales en las economías regionales. Criticó la falta de planificación estatal en materia de importaciones, que, según él, destruye el trabajo local. “No hay modelo económico, es sólo plan de ajuste, y también está absolutamente dañado el poder adquisitivo de quienes tienen empleo”, afirmó.
El senador señaló que el deterioro del consumo interno es el principal factor que erosiona el apoyo al oficialismo. En una autocrítica, reconoció que el peronismo tiene problemas de comunicación y atribuyó a esa debilidad la llegada de Milei a la presidencia, quien cuenta con un equipo experto en mensajes digitales. “Ahora la heladera le va a ganar al celular”, vaticinó, señalando que ninguna comunicación política puede sostenerse cuando en los hogares se percibe una caída significativa del poder adquisitivo que afecta la alimentación diaria. Añadió que “hay un porcentaje que no tiene trabajo y el que tiene no llega al día 15 del mes” y consideró que “la cuestión del consumo y el poder adquisitivo va a ser el gran Talón de Aquiles de Milei y ahí a nosotros se nos abre una nueva oportunidad”.
Finalmente, Uñac ratificó su compromiso con una administración responsable de los recursos públicos, centrada en el bienestar social, y criticó la parálisis del Estado nacional en el cumplimiento de sus obligaciones básicas bajo el argumento de la austeridad. Se diferenció del plan vigente al sostener que el camino correcto es “equilibrio fiscal más calidad de vida”.




