La relación financiera entre la provincia de Corrientes y el gobierno nacional volvió a tensarse luego de una reunión clave en Buenos Aires entre el gobernador Juan Pablo Valdés y el ministro del Interior, Diego Santilli. Tras el encuentro, Valdés informó que la provincia abandonará las instancias administrativas de diálogo para reclamar las regalías que le corresponden por las represas hidroeléctricas Yacyretá y Salto Grande, y que iniciará acciones legales contra la Nación para exigir el pago de deudas históricas.
El gobernador explicó que el principal obstáculo en las negociaciones radica en la metodología para calcular y transferir los recursos que generan las represas, los cuales, por derecho constitucional, deben ser destinados a Corrientes. “No nos podemos poner de acuerdo en el mecanismo para resolverlo. Nosotros sostenemos nuestra postura, ellos sostienen que no es así; entonces vamos a recurrir a la Justicia para que sea quien finalmente diga quién tiene razón”, afirmó Valdés, anticipando una presentación próxima ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
En contraste con el conflicto por las regalías, Valdés destacó un avance en la compensación de parte de la deuda histórica que la Nación mantiene con Corrientes, especialmente en concepto de incumplimientos del consenso fiscal, que ascienden a unos 37 mil millones de pesos según registros oficiales del Ministerio de Hacienda. Dado que la Casa Rosada reconoció su imposibilidad de transferir ese monto en efectivo, ambas administraciones acordaron una ingeniería patrimonial que contempla la transferencia de inmuebles fiscales estratégicos ubicados en la capital provincial.
El gobernador confirmó que se inició formalmente el trámite para transferir a la órbita provincial terrenos de alto valor urbanístico, entre ellos el predio de la ex Unidad Penitenciaria (ex Regimiento 9) y áreas estratégicas del puerto de Corrientes. “Hoy formalmente se ha iniciado el trámite y ya están en contacto los equipos técnicos para lograr la transferencia de las tierras”, señaló Valdés, quien destacó que se avanzó en los pasos formales para concretar esta transferencia, que representa una compensación importante en el complejo vínculo financiero con el gobierno nacional.
En resumen, Corrientes enfrenta un escenario de tensión con la Nación por las regalías hidroeléctricas, que derivará en un reclamo judicial, mientras que al mismo tiempo logra destrabar la transferencia de tierras para mitigar parte de la deuda histórica. Este doble movimiento refleja la complejidad del diálogo federal y la búsqueda de soluciones en el marco de las relaciones interjurisdiccionales.




