Hito científico argentino: nació un cerdo clonado para trasplantes

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mayo 19, 2026
Una cerda clonada con modificaciones genéticas para reducir el rechazo inmunológico en trasplantes de órganos animales a humanos nació en Argentina, marcando un avance científico en América Latina.

El 8 de abril nació en Argentina una cerda clonada y modificada genéticamente con el objetivo de avanzar en los xenotrasplantes, que son trasplantes de órganos de animales a humanos. Este desarrollo fue realizado por la startup biotecnológica Crofabiotech, incubada en la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM), y representa el primer caso de este tipo en América Latina. Hasta ahora, solo Estados Unidos y China habían logrado crear animales con características similares.

La cerda posee tres genes desactivados, un procedimiento conocido como “triple knockout”, que busca disminuir el rechazo inmediato del sistema inmunológico cuando un órgano porcino es trasplantado a una persona. Esta modificación genética fue realizada mediante técnicas de edición genética CRISPR-Cas9 y clonación.

Adrián Mutto, doctor en Biotecnología y Biología Molecular, director del laboratorio de reproducción del Instituto de Investigaciones Biotecnológicas de la UNSAM, investigador del CONICET y CEO de Crofabiotech, explicó a Bichos de Campo que “las modificaciones genéticas que nosotros hacemos es como bajarle carteles al cerdo. Cuantos menos carteles le digan al sistema inmune humano que eso es un cerdo, más permisivo va a ser el organismo”.

El proyecto busca enfrentar el problema global de la escasez de órganos para trasplantes. Los órganos de cerdo son una opción viable debido a sus similitudes anatómicas y fisiológicas con los humanos. Mutto señaló que en Estados Unidos ya se han realizado trasplantes con órganos porcinos y que actualmente hay personas viviendo con órganos de cerdo implantados en ensayos clínicos autorizados por la FDA.

En Argentina, la demanda de órganos es alta y el principal cuello de botella está en los trasplantes renales, que representan el 70% de los trasplantes a nivel mundial. En el país, entre 6 mil y 7 mil pacientes esperan un riñón, mientras que se realizan cerca de 2 mil trasplantes anuales. “Toda la gente que no recibe un órgano sigue esperando. Y esa espera puede llevar al deterioro de la salud o a la muerte del paciente”, afirmó Mutto.

El proceso desarrollado por Crofabiotech comenzó con la selección de líneas celulares porcinas libres de patógenos y con características inmunológicas específicas. Luego, se editaron genéticamente estas células y se avanzó en la clonación, que funciona como una “fotocopiadora biológica”: las modificaciones genéticas se transmiten a todos los embriones generados. Los embriones fueron implantados en cerdas receptoras en colaboración con la cátedra de Porcinos de la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Buenos Aires, dirigida por Marcelo Acerbo.

El nacimiento de esta cerda permitirá iniciar estudios preclínicos para evaluar cómo reacciona el sistema inmunológico humano frente a tejidos porcinos modificados. Según Mutto, “entre el 70 y el 80% de las células del sistema inmune humano no reconocen estas células como cerdo. Eso es un golazo de media cancha”. Además, la empresa trabaja en animales con hasta doce modificaciones genéticas simultáneas.

En Estados Unidos, los xenotrasplantes ya han avanzado más allá del laboratorio. En 2022 se realizaron los primeros trasplantes experimentales de corazones porcinos en pacientes humanos, con algunos casos de supervivencia de varios meses. Actualmente, hay pacientes con riñones de cerdo implantados en ensayos clínicos autorizados.

En Argentina, el proyecto aún está en etapa preclínica. El siguiente paso será producir más animales y mejorar las condiciones sanitarias, ya que estos cerdos deben criarse en bioterios controlados y libres de patógenos, no en chiquero común. También se trabaja con mini pigs, cerdos de menor tamaño cuyos órganos podrían ser adecuados para pacientes pediátricos, ajustándose al tamaño del receptor.

El equipo detrás del proyecto es multidisciplinario e incluye especialistas en biología molecular, embriología, clonación y medicina de trasplantes. Además, participan organismos regulatorios nacionales como la Comisión Nacional Asesora de Biotecnología Agropecuaria (CONABIA) y el Instituto Nacional Central Único Coordinador de Ablación e Implante (INCUCAI). Mutto destacó que “trabajamos permanentemente con el INCUCAI y con la CONABIA” y que “a nivel mundial todavía se están construyendo las regulaciones para este tipo de trasplantes”.

Este avance se da en un contexto complicado para la ciencia argentina, con recortes presupuestarios, reducción de becas y dificultades para importar insumos, tanto en el sector de la investigación como en el académico, situación que no es prioritaria para el gobierno de Javier Milei. “Todos los días tenemos problemas. Nos falta plata, faltan reactivos, hay drogas que tardan mucho tiempo en entrar al país y cuesta conseguir financiamiento”, describió Mutto.

A pesar de estas dificultades, el científico resaltó el papel fundamental de la universidad pública en el desarrollo del proyecto. “Yo soy egresado de la UNSAM, hice mi doctorado ahí y trabajo en un instituto público. Esto demuestra el potencial enorme que tiene la ciencia argentina”, afirmó. Y agregó: “Para mí es un orgullo poder hacer esto en Argentina y dentro de una universidad pública”.

BichosDeCampo