El presidente Javier Milei salió en defensa del economista José Luis Espert luego de que se conociera que Federico “Fred” Machado, quien financió y proveyó aeronaves para la campaña de Espert en 2019, alcanzó un acuerdo con la fiscalía federal de Estados Unidos. En dicho acuerdo, Machado abandonó la acusación por narcotráfico a cambio de declararse culpable de lavado de activos y fraude electrónico.
En un extenso mensaje publicado en sus redes sociales, Milei calificó lo ocurrido como una infamia y exigió disculpas públicas a los dirigentes que participaron en la campaña difamatoria contra Espert. “Hicieron mierda a un tipo inocente”, escribió el mandatario, quien afirmó que a Espert “le arruinaron la vida” y “le destruyeron la carrera política” mediante una campaña sostenida durante semanas y ejecutada “sin pruebas”.
El presidente cuestionó la lógica de la acusación original y se preguntó: “¿A quién carajo se le ocurre que, a los 58 años y después de toda una vida exitosa de trabajo en el sector privado, el profesor Espert entra en política para lavar dinero del narcotráfico?”.
Milei cerró su publicación con una advertencia dirigida a quienes, según él, condujeron la operación contra Espert: “Deberían pedir disculpas públicas”, aunque anticipó que no lo harán. Añadió que ni siquiera “un décimo del tiempo empleado en arruinarle la vida” alcanzaría para reparar el daño. Finalmente, expresó un respaldo incondicional al economista: “Con José Luis Espert, siempre del lado de la verdad y de la libertad”.
La publicación del presidente se produjo en el contexto del acuerdo que, según informó el diario La Nación, Machado formalizó ante los tribunales federales de Texas esta semana. El rionegrino, detenido en un penal de Oklahoma desde noviembre pasado, aceptó declararse culpable de dos cargos: conspiración para lavar activos, con una pena de hasta 20 años de prisión, y conspiración para cometer fraude electrónico, con una penalidad similar.
La audiencia para el cambio de declaración quedó fijada para el lunes en el marco de la causa United States v. Mercer-Erwin et al. Este acuerdo representó un giro respecto a la estrategia inicial de Machado, quien tras su extradición se declaró “no culpable” ante el juez Bill Davis y apostaba a un juicio oral por jurados. Tras seis meses de detención, el financista de la campaña “Avanza Libertad” negoció con la fiscalía federal, representada por Heather Rattan, la eliminación del cargo más grave: narcotráfico.
Según los documentos presentados ante los tribunales y difundidos por La Nación, Machado admitió haber operado una estafa relacionada con la venta de aeronaves “invendibles”. La maniobra consistía en captar depósitos millonarios de inversores por aviones pertenecientes a compañías como Air India, All Nippon Airways o una empresa privada con base en China, que en realidad no estaban disponibles para la venta.
Entre las pruebas que la fiscalía mantuvo en el expediente figura una transferencia de 200.000 dólares que Machado realizó a favor de Espert en enero de 2020, documentada a través del Bank of America. Espert sostuvo que esa operación correspondía a una consultoría vinculada a una mina en Guatemala, por un contrato de un millón de dólares del cual habría cobrado solo una cuota. Sin embargo, según La Nación, la investigación que instruye en Argentina el fiscal federal Fernando Domínguez no encontró pruebas concretas de que Espert haya realizado ese trabajo.
La causa tiene antecedentes directos en la condena de Debra Lynn Mercer-Erwin, socia de Machado, quien en 2023 recibió una sentencia de 16 años de prisión en el mismo tribunal de Texas. La sentencia definitiva de Machado quedará en manos del juez Amos Mazzant III, quien evaluará el grado de cooperación del acusado para determinar la pena final. La defensa especula con que se computen los seis meses ya cumplidos en Estados Unidos y los cuatro años de prisión domiciliaria que Machado cumplió en las afueras de Viedma, tras su detención en Bariloche en abril de 2021.




