La interna dentro del Gobierno nacional sumó un nuevo capítulo de tensión pública tras un mensaje de la vicepresidenta Victoria Villarruel en la red social X, donde cuestionó duramente la compra de un avión para la Fuerza Aérea. La adquisición, realizada por el Ministerio de Defensa, está bajo sospecha por presuntas irregularidades, sobreprecios y falta de transparencia en el proceso.
Villarruel dirigió su crítica principalmente hacia el Ministerio de Defensa, encabezado actualmente por el general Carlos Presti, aunque también apuntó indirectamente a la Casa Rosada y al presidente Javier Milei, con quien mantiene una relación tensa desde hace meses. En su publicación, la vicepresidenta destacó que “varios años atrás, por mucho menos, renunciaban todos los implicados”, y cuestionó la prioridad de los funcionarios en un contexto donde “los sueldos del personal militar están en el subsuelo y su obra social totalmente quebrada”.
La denuncia periodística que motivó la reacción de Villarruel reveló que la Fuerza Aérea pagó 4.085.000 dólares por un avión Embraer ERJ-140LR, casi el doble del precio de 2.300.000 dólares que ofrecía un modelo similar por parte de la competencia. El proceso de licitación se completó en menos de dos meses, con plazos considerados inusualmente cortos y modificaciones en el pliego que favorecieron a la empresa adjudicada, Regional One Inc. Informes técnicos realizados en Estados Unidos indicaron que la aeronave presenta problemas de corrosión, pérdidas de aceite, desgaste y falta de equipamiento. Además, se detectó que el avión ya estaba pintado con los colores oficiales de la Fuerza Aérea antes de finalizar el proceso legal de compra. El pago se efectuó mediante cuentas “escrow”, un sistema internacional de depósito que dificulta la transparencia en el movimiento de fondos.
El exministro de Defensa y actual diputado nacional Luis Petri respondió a las acusaciones señalando que él mismo denunció esta situación en noviembre de 2025, cuando tuvo conocimiento de la investigación periodística. Petri afirmó: “Hice la correspondiente denuncia penal en la Justicia Federal, antes de dejar mi cargo como Ministro de Defensa”.
Este caso forma parte de una serie de investigaciones sobre irregularidades en compras realizadas por la Fuerza Aérea desde 2021, que incluyen un Boeing 737-700 (matrícula T-99), un Saab SF-340 (matrícula T-34) y dos Embraer ERJ-140LR (matrículas T-95 y T-96). Todas estas adquisiciones están siendo cuestionadas por inconsistencias en los precios y en los procesos administrativos, mientras la Obra Social de las Fuerzas Armadas enfrenta un déficit financiero severo, con suspensión de prestaciones y deudas con proveedores médicos, y los salarios del personal militar se mantienen en niveles históricamente bajos en relación con la inflación.




