En medio del debate sobre la posible derogación de la Ley de Etiquetado Frontal, el exvicepresidente de la Nación Julio Cobos expresó su preocupación por esta medida que, según señaló, implicaría un retroceso significativo en las políticas de salud pública. En diálogo con Nancy Pazos en Radio 10, Cobos recordó que la ley fue resultado de cinco años de discusión y aclaró que el gobierno no debería eliminarla sino, en todo caso, evaluar modificaciones puntuales.
“Cinco años estuvimos discutiendo y el gobierno no se propone cambiar, se propone derogar que es mucho más grave porque si vos me decís hay que estar abierto a cambios, sugerencias, la evaluación de los parámetros, a ver qué pasó con la ley, qué beneficio, qué perjuicio bueno discutámoslo”, afirmó el exfuncionario. Además, cuestionó que los argumentos para eliminar la norma sean los mismos que durante años plantearon las cámaras empresariales vinculadas a la industria alimentaria, como las fábricas de gaseosas y la industria del azúcar.
Cobos resaltó que la Ley de Etiquetado Frontal representa una herramienta fundamental para la prevención sanitaria en Argentina, un país que enfrenta índices críticos de malnutrición, sobrepeso y obesidad. “Se va para atrás también en algo que costó muchísimo y que partió de un principio de trabajar desde la prevención la salud y no desde la enfermedad”, explicó. En ese sentido, recordó que más del 37% de la población adulta y casi el 50% de los niños presentan sobrepeso u obesidad, además de padecer enfermedades como diabetes y problemas cardiovasculares.
El exvicepresidente enfatizó que la ley obliga a la industria alimentaria a informar con claridad sobre los componentes y nutrientes en exceso en los productos que se venden en las góndolas, permitiendo que los consumidores tomen decisiones informadas. “Entonces lo único que quedó de esta ley es que la industria dijera la verdad a ver qué componente, qué nutrientes están en exceso y qué no de los alimentos que vos encontrás en la góndola”, insistió.
Finalmente, Cobos vinculó el espíritu de la norma con el respeto a la libertad individual, señalando que brindar información clara es la base para que cada persona decida con conocimiento. “Vos como consumidor tenés la libertad de acción de decidir. Yo soy chocolatero y me compro el chocolate, lo como y sé que estoy en falta pero lo hago razonablemente, ¿no?”, ejemplificó. Además, hizo un llamado a respetar el trabajo legislativo previo, recordando que la ley fue aprobada con amplio consenso político, con 60 senadores y 200 diputados a favor. “Mirá el trabajo que hicimos y fue totalmente transversal su aprobación. Así que ojalá que esto no prospere y que si se tiene que modificar algo, el gobierno que sea puntualmente y que esté abierto al debate y al diálogo”, concluyó.




