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Internacionales

Estados Unidos despide el periodo de crecimiento más largo de su historia

La economía retrocede un 1,2 por ciento durante el primer trimestre, lastrada por los albores del coronavirus, tras más de una década de expansión.


 

El periodo de crecimiento más largo de la historia estadounidense acaba de terminar oficialmente. La economía retrocedió un 1,2% durante el primer trimestre ―equivalente a una caída del 4,8 por ciento en tasa trimestral anualizada―, lastrada por los albores del coronavirus, según las cifras hechas públicas este miércoles por el Departamento de Comercio, y que marcan el punto de inflexión entre dos ciclos que parecen dos eras. A mediados de marzo, la NBA canceló su liga, los teatros de Broadway cerraron, las grandes factorías de Michigan se detuvieron. La primera potencia mundial inició un apagón autoimpuesto en medio mundo para frenar la escalada de contagios. El declive recién conocido es más profundo de lo que se preveía, pero se antoja anecdótico en comparación con lo que se espera de abril a junio, un trimestre que sí habrá registrado el impacto de tamaña hibernación: las tasas de derrumbe pronosticadas oscilan entre el 30 por ciento, el 40 por ciento y hasta el 60 por ciento en cifras anualizadas.

 

Estados Unidos no sufre una debacle semejante desde la Gran Depresión y el temor a una repetición de ese trauma económico no deja de ganar argumentos. Desde que estalló la crisis de la covid-19, más de 26 millones de estadounidenses han solicitado las ayudas por desempleo, un volumen que no se anotaba desde que empezaron los registros (en los años 40) y que equivale a uno de cada seis trabajadores por cuenta ajena. Este jueves, cuando se conozca el nuevo dato semanal, la ratio puede llegar a uno de cada cinco. Así, el país que en febrero vivía una situación de casi pleno empleo (3,5 por ciento de paro) puede darse de bruces con un 20 por ciento. En 1933, el peor punto de la depresión, llegó al 25 por ciento.

 

Récord

Atrás queda una década prodigiosa, algo más que eso. La expansión económica en EE UU batió el pasado mes de julio el anterior récord de 120 meses seguidos de crecimiento, que fue la bonanza previa a la crisis de las puntocom en 2001, durante la presidencia de Bill Clinton.

 

La recuperación tras la Gran Recesión fue lenta y desigual: a las familias les llevó casi 10 años recuperar su nivel de ingresos previos al crash. Ahora, en apenas seis semanas, se han perdido todos los empleos creados desde entonces y la mirada al futuro inmediato da vértigo. El precio del barril de petróleo West Texas, la referencia en el país, cayó de tal manera la semana pasada que el vendedor llegó a pagar por deshacerse de él.

 

Con la economía patas arriba, familias enteras sin trabajo y filas interminables de coches aguardando a recibir comida de la caridad, varios Estados, como Georgia, Texas o Carolina del Sur, han empezado ya a reactivar la vida pese a las llamadas a la prudencia de los expertos médicos. El conjunto del país acaba de superar el millón de contagiados, casi una tercera parte de todos los confirmados en el mundo, y más de 57.000 fallecidos (aunque con 330 millones de habitantes, la ratio de mortalidad por esta pandemia es muy inferior a la de países como España). Y, pese a que en territorios clave como Nueva York, epicentro del problema, el ritmo de hospitalizaciones ha bajado, el volumen de contagios está repuntando en zonas rurales.

 

El cálculo de cuánto conviene desescalar las restricciones, de cuánto más parón económico puede soportar el país resulta complicado en todas partes. Washington ha inyectado ya tres billones de dólares en ayudas y estímulos para salvar la economía, pero el confinamiento ha causado estragos.

 

A mediados de marzo, cuando empezó a derrumbarse todo, en la cadena pública PBS preguntaron a Kenneth Rogoff, execonomista jefe del FMI y profesor en Harvard, con qué se podía comparar lo que está ocurriendo, y consideró que lo más parecido era “una invasión alienígena”. “No se puede comparar ni siquiera con la gripe española de 1918, porque aquello fue después de la Primera Guerra Mundial y las cosas ya estaban mal. Aquí nos están invadiendo los aliens, nos dicen que nos metamos en casa y no salgamos, y en el corto plazo vamos a experimentar una recesión tan brusca como solo se ha visto en la Segunda Guerra Mundial”, dijo.

Fuente: El País de España.

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